Ver mapa más grande
   
    Fuente de los datos: Corazón al Sur    
   

El Balneario del Lago Merín se sitúa en una de los extensos arcos que presenta la Laguna Merín en territorio uruguayo. Situado al este del departamento de Cerro Largo, entre las desembocaduras de los ríos Yaguarón y Tacuarí, el balneario se caracteriza por poseer playas de características semejantes a las del sur brasileño, de arenas finas, limpias y secas, y aguas mansas con escasa salinidad.
El dueño de la Laguna se llamaba Saturnino Arismendi. Como empezó a venir gente, él decidió lotear y vender los terrenos. Durante cinco años se forestó trayendo nudos de eucaliptos. En el año 40, este lugar fue declarado de interés público nacional. Pero todo quedó en los papeles hasta hace 3 años. En aquella misma fecha, llegó y siguió viniendo en una volanta con cuatro caballos. Así cruzaba los médanos. La playa cubría esta zona costera, con el tiempo el agua se fue retirando. Construyó la primera edificación, un galpón que era expendio do comida y bebida. Los botellas las enfriaba en el agua.
Los brasileños llegaban por un camino que bordeaba el río Yaguarón. Durante la Segunda Guerra la situación empeoró, y recién en la década del 50 comenzaron a volver los veraneantes. El primero en comprar lotes fue un dentista brasileño. La casa que él construyó sobre la barranca, fue la primera y hoy se conserva. Don Pedro Lemos prosperó y construyó un hotel de quincho con veinte habitaciones. Otro patriarca , el capitán Laureiro se preocupó por la urbanización. Obtuvo la entrada de la luz y al retirarse, se vino a morir acá.
A orillas de la reserva de agua dulce más importante del mundo, se ha desarrollado el balneario Lago Merín. Con hermosas cabañas entre bosques, hoy es una opción turística singular y sumamente disfrutable. Un viento y un oleaje permanentes agitan aquel mar de agua dulce, dando la sensación de estar en alguna zona rumorosa del Atlántico. Pero la playa es muy llana y el agua carece de salinidad. En algunos fragmentos del horizonte se dibujan sombras; son los árboles que crecen en la orilla brasileña de este lago, grande como un mar. Al ver por vez primera la Laguna Merín, el viajero se maravilla de su extensión: los 4.200 quilómetros la convierten en la reserva de agua dulce más importante del mundo. El asombro continúa en el encuentro de nuevos parajes con abundante fauna criolla. Dirigiéndose a la desembocadura del Tacuarí, todo invita a vivir como los pobladores originales de estas tierras de la caza y de la pesca.
Saliendo de la zona poblada y turística, comienzan los bañados con su rica fauna criolla. Garzas, patos masarico, chajás y ñandúes habitan las verdes praderas ubicadas detrás de los médanos de la costa. Un poco más adentro, en el monte, abunda el carpincho. Frecuentemente, se organizan "carpincheadas", que culminan en grandes comilonas. También hay abundancia de nutrias muy codiciadas y algunos yacarés.
En la desembocadura del Tacuarí se vive una posible versión del paraíso. Está ubicada a siete quilómetros de la zona poblada del balneario. En el trayecto, bandadas de pájaros de distintas especies van llenando cl aire con sus graznidos. La luz reverbera. De pronto es sorprendida una tortuga con su rugoso cuello estirado al sol. Un espeso monte criollo, bajo y espinoso, da la única sombra en aquel paraje solitario.
En el extremo oeste del balneario -una punta que sobresale como un micro cabo- la cabaña de la Comisión local de Educación Física y el Club de remeros, es el foco de las actividades de la Unión Vecinal. La integran los pobladores permanentes de la Laguna, en su mayoría oriundos de Río Branco y de Melo, pero también hay algún montevideano enamorado definitivamente del lugar.
"La zona está muy batida por los barcos de pesca brasileños", cuenta la gente. "Y en esta orilla sólo se practica de un modo artesanal". Se saca bagre y el llamado "tiburón de agua dulce", la tararira, un pez carnívoro de cabeza fosforecente que acude a desovar a los tajamares. El sábalo es el más codiciado. "Algunos llegan a pesar entre diez y doce quilos", se enorgullecen los aficionados al reel. "En invierno también hay pejerrey".
Cada año, el segundo domingo de diciembre se celebra el Festival de Windsurf, ya una tradición en el lugar. La Integración uruguayo-brasileña es otro punto singular. Si bien existe un respeto y una convivencia armónica, no se da esa confusión de lenguas y hábitos que caracteriza a la frontera de Artigas y Rivera. En Cerro Largo se habla un claro español sin brasilerismos, y las costumbres son muy criollas.

   
       
..      
       
       
       
       
       
       
   

   
   

OTRAS FUENTES (recomendadas)

Artículo del Sr. Roberto Burgos, en Uruguay Natural: muy interesante.

http://www.uruguaynatural.com.uy/turismo/notas/laguna_merin_n47.htm

 

   
   

http://www.lagomerin.com.uy Portal de Lago Merin Muy informativo y ameno

 

   
    FREE SHOPS Las compras a muy bajos precios son un atractivo extra de este balneario.    
   

Volver